18May
By: Community Encendido: 18 mayo, 2020 In: Noticias Comments: 0

Si algo ha proliferado además de la incertidumbre y preocupación de estos días es la empatía.

La empatía significa ponerse en el lugar del otro, y conlleva la comprensión y el apoyo emocional.

 

Estamos recibiendo muchas muestras de cariño de familiares y amigos, incluso de gente anónima como Ana Belén que ha querido manifestar mediante la siguiente carta la empatía que siente hacia los residentes de los centros para mayores Solimar. Agradeciendo todo lo su generación ha aportado a la sociedad actual durante toda su vida.

La compartimos desde nuestro blog para que todos nuestros residentes puedan leerla.

 

Hola me llamo Ana Belén, aunque no me conoces y para que puedas hacerte una idea de quién te escribe, te diré que vivo en un pueblecito de montaña que se llama Finestrat muy cerca de Benidorm, que es más conocido por sus playas, tengo 38 años y trabajo como administrativa. Te escribo esta carta porque tengo una abuela en una residencia y por la situación que estamos viviendo actualmente por el virus, es imposible visitarla, entonces he comprendido cuántas personas en su misma situación estáis sufriendo al no poder estar junto a las personas que tanto queréis.

Además, me he dado cuenta que muchos de los logros que disfrutamos hoy en día, son gracias a vuestro esfuerzo y trabajo. Tenemos mucho que agradeceros, sois una generación que habéis luchado toda la vida. Y aún tenemos mucho que aprender de los valores y cualidades que habéis demostrado.

Imagino que no es fácil estar aislado sin la compañía de tu familia y amigos, por eso quería decirte que no estás solo/a, seguramente cuentas con el apoyo del equipo de trabajadores de la residencia que se comportan como una segunda familia, pero hay alguien más que se preocupa por ti y que a mí personalmente siempre me ha dado paz en los momentos difíciles, quizá no seas creyente pero mi intención es darte ánimo y no puedo hacerlo sino te digo lo que a mí me consuela y me da fuerzas actualmente, hablo de Dios, él tiene muy en cuenta tu situación y por eso te dice : “Aun cuando te hagas viejo, yo seré el mismo; aun cuando te llenes de canas, yo te seguiré sosteniendo. Tal como lo he hecho, te llevaré, te sostendré y te salvaré”. (Isaias 46:4)

Puede que te parezca extraño pero si tan solo haces la prueba de hablarle y expresarle cómo te sientes estoy segura notarás alivio, yo tengo amigos de tu edad que lo ponen en práctica y me dicen que experimentan lo que el propio Dios les dice en Salmos 92:14 “Hasta en su vejez seguirán prosperando, se mantendrán fuertes y llenos de vida”

Espero haya podido transmitirte todo mi cariño y apoyo mediante esta carta, lo hago desde el respeto y con mi mejor intención.

 

Mucho ánimo y un fuerte abrazo.

 

 

 

Ana Belén.